June 8, 2012

Sanitario Ecológico Seco

Una tecnología eficaz, digna y sana para tod@s

El sanitario ecológico seco (SES) es un sistema para el tratamiento de las excretas humanas capaz de destruir a los microbios que nos enferman sin necesidad de consumir y contaminar el agua. El SES funciona con una tecnología eficiente, sencilla y digna todavía desvalorada o desconocida por la mayoría.

Puede ser la primera vez que escuchas sobre este sistema y por eso no lo habías considerado como una opción. O tal vez eres de quienes ven al WC como la tecnología efectiva y aunque sabías de otras opciones creías que tú ya tienes resuelto el asunto del baño; pensabas que cualquier otra técnica es sólo una alternativa para aquellos "pobres" que carecen de una red de drenaje o fosa séptica. Si esta es la forma como entiendes los sistemas de salubridad, este articulo está especialmente dirigido a ti.

El SES es una tecnología para TOD@S. No es ni una opción asistencial para zonas rurales, ni tampoco una alternativa para quienes no pueden tener drenaje. Para tristeza de muchos y vergüenza de pocos, son los usuarios de un WC quienes mantienen un modelo de "salubridad" obsoleto y peligroso. Está claro que la sobrevivencia de este antiguo y absurdo sistema no radica en la falta de otras técnicas que lo sustituyan. Han existido desde antes y se siguen desarrollando nuevos modos para el tratamiento de materiales fecales mucho más eficientes que el WC en todos los sentidos. ¿Por qué entonces seguimos considerando a los modelos a base de agua (WC, drenaje, fosa séptica) como la mejor opción? Aunque me gustaría lanzarme a mencionar las muchas ventajas que tiene el SES sobre el sistema convencional y suponer que esta información sería suficiente, prefiero empezar con cuestionamientos que espero despierten una reflexión critica y puedas decidir con todas las cartas sobre la mesa.

Comencemos entonces...

¿Qué buscamos en un servicio de sanidad?

Todos estamos de acuerdo en que los excrementos expuestos al aire libre son mal olientes y desagradables a la vista, pero sobre todo son un foco de infección para la tierra, el agua, los alimentos y animales. En este ambiente, el ser humano no puede escapar de microbios que le enferman. Por esta razón la humanidad entera busca en un sistema de salubridad cuidar su salud.

Pero evitar enfermedades no nos es suficiente cuando de elegir un servicio sanitario se trata, también buscamos conveniencia, comodidad, eficiencia, dignidad y un status. Los sistemas de sanidad son también un reflejo de nuestra cultura y valores. Y quisiera hacer énfasis en esto, podemos decir que se ha creado un mito de status que coloca en alto a quien cuente con el servicio convencional, y se denigraba a calidad de miserable o pobretón a quien trate de forma distinta a sus excretas. Si la humanidad eligiera una tecnología de salubridad por su eficiencia seguramente hace años habría desaparecido este modelo convencional con sanitarios a base de agua.

¿Qué de malo tiene seguir usando el drenaje con sanitarios a base de agua?

A mediados del siglo XIX, cuando apareció la remoción de excremento por medio de agua para alejar los materiales no deseados, comenzó una historia de saqueo y contaminación. Este sistemas fue diseñado bajo la premisa de que los excrementos humanos son sólo un desperdicio y que el medio ambiente es capaz de asimilar este "desecho". El caso es que hace ya 150 años de aquello y todavía el drenaje no ha podido, ni podrá, solucionar las necesidades de saneamiento en el mundo. Resulta atractivo porque aleja los efectos de insalubridad de quienes los excretan, a costa de contaminar cantidades importantes de agua. Queda claro que los focos de contaminación no se evitan, es solo que se llevan a otros sitios, generando una problemática grave.

Menos de la mitad de la humanidad está conectada a una red de drenaje y aun así más del 95% de las aguas negras en los países en desarrollo se descargan sin tratamiento. Al contaminar los cuerpos de agua y el suelo se transmiten enfermedades infecciosas como diarreas, cólera, fiebres, amebiasis, gastroenteritis, hepatitis, tifoidea, etc., causando la muerte de tres millones de personas cada año.

Al combinar las excretas con agua hacemos una mezcla difícil de tratar y por lo tanto peligrosa. Potabilizar las aguas negras requiere un tratamiento costoso al que se somete sólo un volumen. Y ni siquiera esta agua tratada es segura para tú salud. Metales pesados, farmacéuticos, hormonas y químicos tóxicos pueden estar todavía en el agua potable que consumes.

El drenaje convencional, en vez de ser un sistema de salubridad, refleja una cultura de generación de desechos, contribuyendo a muchos de los problemas que enfrenta la sociedad de hoy: contaminación y saqueo de agua, pérdida de nutrientes y destrucción del suelo, la inseguridad alimenticia y la inequidad en la administración de servicios. Aunque mezcladas, las amenazas del modelo convencional de drenaje pueden observarse en los siguientes niveles:

Degradación ecológica. Niegan el derecho de cada ser humano por un entorno físico estable y sano. Reprime las prácticas del hombre por mantener una relación sana con la tierra y el agua. La remoción por drenaje afecta drásticamente la capacidad de absorción del suelo, la evaporación superficial y la nutrición de la tierra.

Negación. Vivimos con un pensamiento lineal que niega el origen y las relaciones de un hecho con su contexto. No somos un pueblo ignorante de las implicaciones de nuestros actos, somos por conveniencia un pueblo que las niega absolutamente. La creciente red de drenaje y la escasez de agua potable es uno de muchos ejemplos donde el peligro de esta negación es palpable. La mortalidad infantil podría ser reducida en mas de 50% y se puede evitar más de la mitad de los casos de diarrea mejorando la calidad de agua y del saneamiento. Sin embargo, seguimos jalando la palanca y nos olvidamos, sin advertir estar conectados a una red de contaminación que termina por perjudicar a otros.

Soberbia comodidad manteniendo un sistema obsoleto. Exageramos la comodidad hasta volvernos individuos exigentes de servidumbre a costa del bienestar de otros. Nos satisface la abundancia y nos angustian las soluciones austeras. Tal vez por ello continuamos mezclando nuestras excretas con agua. Aun cuando esta técnica de tratamiento ha demostrado ser inadecuada a las condiciones actuales, nos seguimos conectando a una red de drenaje. Y si nos negamos a producir aguas negras (contaminadas con excretas) entonces nos enfrentamos a un reglamento urbano, a vecinos desconfiados y a un modelo urbano que exigen este tipo de instalaciones.

Desigualdad y monopolio. Como otros servicios institucionales, el drenaje polariza los privilegios sobre una minoría y los costos sobre la mayoría. 1,100 millones de personas en el mundo carecen de acceso al agua potable, mientras seguimos contaminando y desperdiciando este vital líquido para tratar con nuestras excretas. Cuando tú, en cualquier circunstancia, traduces la necesidad de defecar por una demanda de WC y exiges a una institución el suministro de la única solución que puedes ver, también estas entregando tu autonomía a la asistencia de un aparato de control. Es importante reconocer a sistemas como el WC que nos niega la posibilidad de controlar nuestras propias herramientas y que nos convierten en una sociedad cada vez más dependiente de un poder autoritario, abusivo y controlador. Enfrentar este modo de manipulación empieza con nosotr@s mism@s. Más fácil de lo que suponemos, podemos familiarizarnos con nuevos hábitos y lograr cambios profundos en la forma que concebimos al mundo. Aprendimos a mezclar las excretas con agua porque eso nos enseñaron, pero contar con una opción no debe implicar perder la facultad de decidir y actuar con nuestras propias elecciones. El acceso al agua segura y proteger nuestra salud es un derecho humano fundamental y no debemos permitir que nadie se lo apropie. Tú y tu comunidad son capaces de satisfacer sus necesidades con eficacia y autonomía.

¿Por qué seguimos considerando los sanitarios a base de agua como un sistema de salubridad?

Además del ya mencionado status, confiamos en el drenaje porque aparentemente nos ha funcionado a nivel de salud doméstica, cumple con una necesidad de confort y no implica ninguna dificultad operativa para el usuario. Otro factor importante es que este usuario decide primero por lo que le dicte la nariz y no por lo que le exponga la conciencia. Aunque escuche sobre otros sanitarios que no utilizan agua y son completamente seguros para su salud y la de su entorno, continua rechazándolos porque es intolerante a sus propias excretas. Parece que nadie está dispuesto a considerar otra opción si sospecha que pueda implica olores desagradables o parezca una alternativa contra corriente; es decir, fuera de lo que marca y permite el tan anhelado desarrollo. Lo triste de este asunto es que la nariz sólo huele algunas cosas, pero es incapaz de percibir los aberrantes efectos generados por nuestro modo de vivir.

Hay mucho que decir sobre las estructuras de poder y su sobrevivencia a costa de la mayoría de la población y de su entorno. Las condiciones y valores del actual modelo de "desarrollo" siguen causando inequidad, injusticia y saqueo, acrecentando el padecimiento social y el deterioro ambiental. Sin negar este contexto, más bien partiendo de él, quisiera seguir con el entusiasmo de estar proponiendo al SES como una modalidad de resistencia contra este contexto. Junto con otras maneras de lucha, el modo como tratas a tus excretas puede ser una actividad con un alto contenido político; un hábito que pone en práctica el compromiso con la equidad, la justicia y el bienestar de tod@s de manera sustentable.

Compartamos los beneficios de esta tecnología que muchos ya están aprovechando.

¿Cuáles son las ventajas del SES?

El sistema del los sanitarios ecológicos secos ayuda a resolver cuestiones clave en el malestar social que ya hemos repasado: enfermedades infecciosas, degradación ambiental, escasez de agua, la necesidad de recobrar nutrientes para el suelo y la posibilidad de contar con herramientas elegidas y controladas por el usuario.

El SES es SALUDABLE porque elimina los microbios que nos enferman transformando las excretas humanas potencialmente dañinas en una materia estable e inofensiva a nuestra salud y la de los demás. Diversos estudios de laboratorio y miles de experiencias por todo el mundo han demostrado que el producto del SES es inofensivo a nuestra salud y la del entorno.

Lo llamamos sanitario seco porque AHORRA AGUA. No solo disminuye las causas de su contaminación, al no usarla ataca este problema desde la raíz respetando el balance biológico del medio ambiente. No necesitamos desperdiciar este liquido para tratar con las excretas de 6 mil millones de personas en el mundo. De hecho, no debimos haberlo hecho nunca, mucho menos continuar haciéndolo.

Es un sanitario AGRADABLE y SIN OLORES. Si no has tenido la fortuna de conocer un buen SES tal vez imagines que por no utilizar agua es como las letrinas, consideradas apestosas, sucias y atrasadas tecnológicamente. Te adelanto que gracias al tratamiento efectivo de esta tecnología y al mantenimiento correcto del usuario, tu nariz va a sorprenderse cuando por desconfianza comience a olfatear y no pueda encontrar olores desagradables.
   
Es una ALTERNATIVA para TOD@S, es económicamente accesible y existen una gran variedad de modelos para todas las necesidades y gustos. Funciona en sitios de temperaturas altas o bajas, en climas secos o húmedos, en zonas rurales o urbanas. Por todo el mundo tenemos ejemplos funcionando en diversos contextos: tanto en lugares donde no hay una red de drenaje, como en sitios donde si existe la posibilidad de conectarse pero mucha gente no lo hizo y decidió tratar con sus excretas de forma responsable utilizando un SES. Algunos sanitarios son un modulo independiente ubicado en el exterior de la casa, otros prefieren tener su sanitario dentro de la habitación. En planta alta son comunes en hogares o espacios de trabajo. Funcionan como servicio privado o en sitios públicos como escuelas, hoteles, etc. En resumen, puede adaptarse a cualquier circunstancia y deseo.

Aprovechando los ciclos biológicos naturales impulsados por la energía del usuario, se crea un SISTEMA SENCILLO capaz de transformar el excremento en un enriquecedor de suelo inofensivo y agradable a la vista. Actualmente podemos elegir entre los varios modelos disponibles a la venta o podemos construirlo fácilmente con mano de obra y materiales locales. El SES fomenta la autonomía local disminuyendo la dependencia por los servicios centralizados porque es una herramienta que puedes controlar tú y tu comunidad, devolviéndoles el poder de sus capacidades y alcances.

La construcción y operación de un SES es de bajo costo económico. De su costo ecológico se puede presumir que el SES aprovecha del medio ambiente sus ciclos biológicos para tratar con las excretas humanas, que no son más que materia orgánica igual que las hojas de un árbol capaces de descomponerse en un nutritivo enriquecedor del suelo. El SES es una excelente TECNOLOGÍA SUSTENTABLE ideal para tratar con las excretas de los 6 mil millones de habitantes en el mundo de hoy.

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